sábado, mayo 31, 2008

Jueves. Blojeans abre la puerta de su residencia y descubre que una bolsa plástica cuelga de su picaporte. A través de ella -es un algo transparente- lee Babel Sex. ¡¡Sexo en la Torre de Babel!! ¿Metáfora o descripción? ¿Ensayo o blasfemia? Saca el libro de su envoltorio y descubre que el inconciente lo ha engañado, el libro reza: Isabel y Essex de Lytton Strachey. Lejos de apenarse, sonríe. Mucho. Feliz se pone y adivina de inmediato que es un regalo de su dilecto amigo, el Gato M. Más tarde, cuando esté con 37,8 de fiebre en cama, leerá: "Podía jugar con la vida de igual a igual, luchando con ella, burlándose de ella, admirándola, observando su drama, saboreando íntimamente lo extraño de los sucesos, las repentinas mudanzas de la fortuna, las perpetuas sorpresas de la cosas. "Per molto variare la natura é bella" (La naturaleza es hermosa porque cambia mucho), era uno de sus aforismos predilectos".

De índole especialísima

jueves, mayo 29, 2008

En una galaxia nada de far, far away; pero si en un ya lejano momento en que empezaba a nacer ésta, Blojeans dió en dibujar acuarelas o grafitos en los libros que terminaba de leer. Esta semana una concatenación de eventos llevó a que ésta (hecha sobre Sandwiches de realidad de Allen Ginsberg), reapareciera con su perro, árbol, poeta, pajarito y universo incluídos. ¿Y? Nada. "Benditas sean las musas por su descenso, bailando en torno a mi mesa..."

Actualización

lunes, mayo 26, 2008

Algo, apenas "algo", más modesto que quien dijo que nada humano le era ajeno, Blojeans suele decir que nada dibujístico le es ajeno. A su curiosidad, al menos. Por ello es que le resultan tremendamente interesantes los bocetos hechos públicos por el gobierno del Reino Unido, sobre los avistamientos de ovnis en su territorio. Se trata de un archivo en el cual aparece desde un Lord -que comenta que cree en extraterrestres desde que vió, a sus seis años, un ángel- hasta un humilde pescador que se salva de ser abducido por dos ETs, "por ser demasiado viejo para nuestras intenciones" y, como si nada, decide volver al lugar en el cual estaba pescando dónde lo fueron a buscar.

Yendo al dibujo en sí, sorprende lo relativamente pobres que son a lo largo de la extensa historia de presuntos o reales encuentros y/o avistamientos.

¿Por qué nunca un dibujo asombroso, pleno de detalles? Una hipótesis sería decir que dibujar lo "alucinado" o inexistente siempre resulta más pobre que dibujar el mundo real con su catarata de detalles (pero ¿y los dibujos de tanto ser mitológico?). Existen al menos dos más: que dibujar para recordar los efectos de una experiencia traumática pude ser un cuesta arriba y, la que resulta más interesante, que dibujar un objeto extraterrestre "fabricado" podría ser notablemente difícil, al no estar entrenados para "ver" lo que hay que ver en ellos (nuestra cultura y nuestra biología son lo que nos dicen lo que hay que ver). Si los primeros europeos que llegaron a América dibujaron cualquier cosa al ver animales que se salían de sus cánones ¿por qué nosotros habríamos de dibujar algo "reconocible" si lo que se nos enfrenta no es nada "conocido"?

Un ejemplo inverso pueden ser (arriba) los paneles solares de la nave Phoenix que acaba de aterrizar en polo norte del planeta Marte: ¿qué vería un marciano en ellos si tuviera ojos y viese?

(Imagen de arriba, un día soleado en polo marciano)

Si lo veo, no lo veo. Sino lo veo, lo veo

viernes, mayo 23, 2008

A horas cortas que, tras 19 años de un cada vez más probable "nunca más", se estrene una nueva y feliz aventura de Indiana Jones (que tuvo que calentar la silla y fatigar seguramente La Rama Dorada de James Frazer y otros textos antropológicos sus varios semestres antes de convertirse en enemigo de cuidado para el Tercer Reich), Blojeans no quiere estar ajeno al regreso del héroe que la hace bien, tiene un Dios propio de la suerte y se ríe de sí mismo. Para ello postea un video en el cual un alter ego del Dr. Jones es perseguido por una roca gigante hecha de cinco millones de piezas de Lego, por las colinas de San Francisco, California.

Cosas de Lego

Verdad, pero ya leyenda es que en la ciudad natal de Bansky, los policías tienen un pequeño manual de estilo para identificar sus obras callejeras. En un mundo que rápidamente se va conviertiendo en un mundo de grandes ciudades, el arte callejero tiene muchos "soportes" sobre los que expresarse. Siempre atenti al ladri, los muchachos de la Tate Modern en la UK, anuncian una nueva expo: un grupo de grafiteros será invitado a pintar sus murallones inmensos. Entre los invitados está el estadounidense Faile (arriba y abajo inmediato) con su estética pulp-pop-rausch.

Muy distinto (otra vez abajo) es el trabajo del ¿indonesio? Farhansiki, cuyo border publicidad resuena.

Sin duda una de las estrellas salidas de la tierra será el italiano Blue. Abajo uno de sus trabajos en Buenos Aires (aunque el ser de la izquierda es de un colectivo porteño de arte callejero) y que filmó aquí una animación excepcional.

Otra vez Blue (abajo).

Y, claro, los chicos simpáticos -esos que se roban la peli, la embalan y la revenden- serán Os Gemeos, los hermanos brasileños que ya han sido invitados a pintar casas o castillitos ajenos como éste (detalle):

Acá una vista general:

Sin embargo existen otras escuelas. Dwitz, un yanqui, es quien la lleva en una apuesta expresiva distinta (abajo) con su casa-clown minimal. ¿Cómo y qué serían nuestras casas y dptos si les pusiéramos la nariz, las cejas, la boca o el pelo adecuado?

Es bueno que, con un humor distinto y también esté invitado a la Tate, Michael De Feo (nombre para el recuerdo, el glamour y la nemotécnia fácil, si los hay, abajo)


Ahora, si a Blojeans le preguntan por la acción, por el estar "en haciendo" está imagen del trabajo conjunto de JR Spring y Speto, en Nueva York, aunque no soprenda demasiado y sea lo que uno esperaría ver en una peli "alla jóligúd" de arte callejero, esto (arriba) la lleva.

Menos me gusta este mural (arriba) de los catalanes Six quizás por el vago eco timburtoniano, aunque las otras cosas que hacen no van por ahí.

Más chi (fuerza vital, Kovensky dixit) tiene Sam 3. O será a que a mí me simpatizan los elefantes(más abajo), esos flaneurs de la sabanas que tienen fuerza, carácter y recuerdan a sus seres queridos.

¿Selva urbana? ¡¡No, sabana urbana!!

miércoles, mayo 21, 2008

¿Qué pasaría si las notas musicales fueran "denserio" como las notas musicales de los comics: visibles, voluminosas y paseanderas? ¿si se las pudiera agarrar como hace el Gato Félix y entretejerlas en una bufanda? ¿llorar sobre ellas? ¿remojarlas en el té? En su tema Soul meets body, los tiernuchos de la banda Death cab for cutie hacen la prueba.

Sí, son bandadas

Arriba, circa 1951: Robert Rauschenberg and his wife washing an artwork with peroxide solution to fix a image that was created by exposing blueprint paper to a sun lampPhotograph(Wallace Kirkland/Getty Images).

Abajo, una chica desnuda y la mano de Bob, en 1960, armando una instalación.

Siempre ebullendo. Adelantándose, volviendo, atrás, siendo.


Modus operandi / Mundus operandi
No se bien si me gusta más así (arriba). O así (Abajo).

Lo que sí se es que ésta, como las otras dos banderas que aparecen en la pintura Hôtel des Roches Noires, Trouville, de Claude Monet, me gustaron instántaneamente apenas la vi.
La bandera con pedazos de cielo infiltrado entre los flecos rojos y blanco, me transmite ese haz de tiempo concentrado que es la presencia. Trouville-sur-Mer, costa francesa. Puedo sentirlo al revivir el viento de mis playas. O, incluso, la experiencia del aire salino cuando aquello era intenso y nuevo.

Si pienso que la pintó en 1870, en un cuadro "descriptivo" de un balneario, me asombra su coraje. Igual que el necesario para plasmar a estas tres mujeres cuasi alucinatorias de la misma obra, dignas de un impensable David Lynch retorcido en serenidad.
El Trouville de Francia que inspiró el bello, y ahora desaparecido, Trouville sudamericano que sigo disfrutando en mi memoria de lo feliz.
Solo dí Trouville

martes, mayo 20, 2008

Aunque esa bajada rápida en la autopista de la confianza que es el cinismo puede resultar una pasión, rara vez la pasión hace buenas migas con el cinismo. Al menos con el cinismo hacia la propia obra u acción. Y David Byrne, si nos dice algo -aparte de que Robert Rauschenberg era un buen amigo- es que no dejó que la vida, el destino o la contingencia, le arrebatara la pasión:

"I later became friends with Bob and his collaborators, and it was an incredible world to enter. I sensed immediately that Bob had never become cynical about his work. Even after he found success, he continued to see the world as a work of art that simply hadn’t been framed yet."

http://www.nytimes.com/2008/05/16/opinion/16byrne.html?_r=1&scp=1&sq=Byrne&st=nyt&oref=slogin

Bob pasion builder

domingo, mayo 18, 2008

La palabra subversión se parece -en castellano- a "su versión". Pero, en la sociedad del espectáculo puede haber muchos shows, pero muy pocas versiones (si no tienes el suficiente dinero para hacerlas reales y transmitirlas) de las cosas que importan: la distribución del ingreso, por ejemplo. Se nos enseña que -si de poder y ganancias se trata- lo real debe ceñirse al traje de lo técnico. O, mejor, que las pasiones legítimas son las que no disturban lo técnico (que se presume único e inalterable) o las que se orientan a uniformar a quienes se resisten: se puede perseguir y quemar los campamentos de los gitanos en Italia, por ejemplo. Pero ¡ay de quienes intenten hacer un pogrom de empresarios que niegan el calientamiento global!

Ante esto, el hawaiano Robert Cauble ha decidido emprender su propia versión -¡subversivo!- del atornillar al revés: con un grupo de amigos interviene DVDs, les agrega (sus) versiones de pelis como Alicia en el País de las Maravillas y las reingresa en el mercado formal. En el de arriba vemos qué le ocurre a la chica lisérgica de la Era Victoriana cuando se pone a buscar al filósofo del espectáculo Guy Debord en medio del jardín. Enyoyiable...

Más sobre el buen Robert: http://www.robertcauble.com/alice_in_wonderland_or_who_is_guy_debord.html

Alice in electronic philosophyland

sábado, mayo 17, 2008

Blojeans camina rumbo al lavadero. De pronto, advierte que una pareja se acerca a él en sentido contrario. No están solos: sus mellizos o gemelos -dispuestos en un cochecito de dos "cápsulas/compartimentos"- los anteceden. Blojeans se aparta (cargando un par de bolsas) y los deja pasar. No más vuelve la vista para retomar su ruta, algo llama su atención: un extraño vehículo emerge a unos 15 metros de distancia. El disco duro de la experiencia hace su laburo: es otro cochecito y trae ¡¡trillizos!! En vez de estar uno al lado del otro, como el de los mellizos/gemelos; éste los dispone en fila india: 1, 2, 3. Estos progenitores traen, además, una acompañante.

Mujer: Están gigantescos. No parece que tienen los meses que tienen.
Madre (como al pasar, pero con evidente orgullo): ¿Viste?

Blojeans -preocupado en estos días de Cisnes Negros, aleatoreidad, fortuna, virtù, serendipitismo, suerte, campanas de Gauss, profesiones escalares, redes y su relación con la necesidad de ir a fiestas- decide preguntarle a su amiga científica Mariana S. qué probabilidad existe de que el azar haga que uno se cruce con mellizos y trillizos, de manera consecutiva en una misma cuadra (no estando en un congreso de nacimientos múltiples). Debe de ser parecida, especula, a que le ofrezcan -en la misma hora- dos trabajos que dupliquen y tripliquen su sueldo respectivamente.

Ya que estamos. Arlene y Ada Tai (arriba) interpretan a las gemelas/siamesas, cantantes en un nightclub, Ping y Jing en la peli "El gran pez" (gran actuación de Albert Finney y surrealismo timburtoniano en gloria), cuya novela también se deja leer muy bien y hace que uno se estruje el corazón y la mente respecto de las siempre curiosas relaciones entre amor y verdad, herencia y ruptura, etc, etc...
Ah, los gemelos de arriba son gemelos, pero de distinto color: ¡¡chúpense esa, neo racistas italianos!!
Dame dos. Ah...¿tenés más? ¿salen lo mismo? ¿hay descuento? Dale, agregámelos que me los llevo...
Liners pone el dedo en la galla: ¿deben ser el libre mercado publicitario y las (pocas) exposiciones callejeras los únicos y principales mecanismos mediante los cual definimos quién coloca cuáles imágenes en las calles?


Algunos (arriba, Palermo Guadalupe) creen que, agarra Aguirre, el que pestañea pierde y lo que no dan hay que tomárselo. Otros (abajo), mientras inmobiliarios y propietarios destruyen, crean.

De hecho ese rostro femenino sobre esa puerta maravillosa (apostaría que de 1880, que los dueños destruyen cada vez más con una fruición llamativa) es de un estilo único, si de graffitis porteños se trata.

Más gráfica es la alpaca-llama-auquénido-X (abajo) que otea hacia La Boutique del Libro, al otro lado de Thames.

Y directamente encanto y fuerza es lo que nos ofrece el corazón pura energía en uno de los portones de Juan B. Justo y Paraguay.

(Imágenes, Blojeans)
Y dejadme grafitear horas, días, años, edades ciegas, siglos estelaaaaares...

viernes, mayo 16, 2008

Houston está en problemas. No provienen del espacio. Tampoco de la industria petrolera. Ni de ningún tornado o huracán gigante. No. Es algo muy chiquito. Mejor dicho, es la sumatoria de millones de cosas chiquitas: hormigas. La naturaleza es así. Tiene muchas cartas bajo sus demasiadas mangas. Normalmente pone cara de póker y nos hace creer que es una dama de costumbres muy confiables. Sin embargo, a veces se cansa de nuestra soberbia y saca una. Esta vez es un As de Hormigas -¡¡y de una especie desconocida!!- las cuales decidieron apoderarse de la costa de Texas (si una sola especie de seres humanos se apoderó de todo el planeta, ¿porque una única especie de hormigas no iba a intentarlo con Texas?). Tan fuera del radar estaban que su descubridor es nada menos que un exterminador de pestes de barrio. En 2002, Tom Rasberry se encontró con unas poquitas en un suburbio llamado Pearland. Rápido decidió inmortalizarse y las bautizó como "the crazy rasberry ant". Ahora que volvieron y son millones de millones, la gente las llama hormigas corredoras, aunque no es que corran demasiado. No tienen necesidad. Ya están en todas partes. Jardines, parques, bosques, pistas de aeropuertos, bases espaciales y subcentrales eléctricas (a veces las cortocicuitan). Los entomólogos dicen que estas chicas tienen algunas primas colombianas de costumbres bastante patoteras: ahogan a las gallinas para matarlas y, a veces, se les animan a las vacas y tratan de cegarlas y taparles todos los orificios. Cosa que no puede gustarnos, aunque a las gallinas les hagamos cosas parecidas. ¿Qué hacer? Lo típicamente nuestro. Reflexionar un rato, quejarnos, reirnos, disfrazarnos de Batman y revisar catálogos de insecticidas.

http://www.nytimes.com/2008/05/16/us/16ants.html?ref=science

(Imagen: Michael Stravato)
Grandes trucos de la naturaleza 6: Jajaja,...-estúpida Humanidad- ésta si que no la tenías

jueves, mayo 15, 2008



A veces no queda más que rendirse, feliz: algunos trenzan el trabajo duro y el talento y hace bien inclinarse ante su obra y vocación. Es el caso de Chris Ware. Ya alguna vez Blojeans ha señalado que su comic Jimmy Corrigan, the smartest kid in the world, probablemente sea el más melancólico, duro de tan melanco, sin gota de pose gothic, de la historia. Pero al igual que Matisse, Monet o Picasso, Ware trae varios mundos bonus track en el suyo. No sólo por sus otros personajes, tal el caso de Quimby the mouse, sino por su refinación de la gramática narrativa de la historieta, con sus paneles de una página con una secuencia interconectada de formas elegantes e ingeniosas. Gracias a Drawn (http://drawn.ca/) nos enteramos que ahora se aventura a la animación, donde también, como verán, hace magia con la forma de narrar.

Chris Ware meet Jackie O.

Dicen algunos sabios que aprender a hablar es el tobogán con el cual nos sacan del paraíso y nos regalan -indispensable- la posibilidad de un Yo. Luego, por si eso fuera poco, hay que aprender a escribir. O sea abandonar el puro placer de que todos los dibujos sigan siendo eso, danza, rastro, embrujo lineal o comanchero (que bueno era poder gritar, mascullar, ruidar mientras se dibujaba). Nos sacan sí o sí de La Mancha y, nuevo trueque, nos sanchopanzan, nos sanchogunchean con las gastronomías de historias que podremos leer. Nos civil izan. Pero el salvajito que todos llevamos dentro se queda con tinta en el ojo y el otro día,

caminando por Palermo, despierta y se aviene a susurrar -con mímica, aclaro- a Blojeans que estaría bueno volver, por un rato (o por un blog, que es lo mismo) volver a convertir las letras en dibujos, en ropa que no va a ser usada, que se puede rebolear por los aires, hacer máscaras o, simplemente, oler.

Nació así el...
Alfazeto
The post-apocalyptic oxford english dictionary entry for raccoon

A Middle Eastern dish with little to no raisins.
An island off Easter Island.
A transplanted organ that was stored at room temperature.
A shot in the dark.
A kind of parasol that Venus flytraps to you.
A vintage clown car.
A Gatlin-type gun that will only fire on immediate relatives.
A sexual position favoured by the limbless.
A widow that rekindles old flames every other year.
A tepid lavender bath.
A virgin standing in the shadow of a falling piano.
The shy negotiation of leaves.
The angelical term for a supermodel's soul.
A Thai steamship that dissapeared while on routine patrol.

Jeremy Dodds (en Sundress, Fortress)

(Imagen, Blojeans)

Leído volando (literalmente)

miércoles, mayo 14, 2008

Robles, artista bachsatiano si los hay, con quien nos reune el apego desde la niñitud, escribe a Blojeans -consolero- ante la muerte de Rauschenberg:

"...lo pasó joya...

No como los del sótano...

H".

(Imagen tomada por Chuck Close, en http://www.xippas.com/en/artist/chuck_close)

"...una escalera larga y otra cosita, ¡ay, arriba! ¡ay, arriba!"

martes, mayo 13, 2008

Mucho antes que fuera famoso y pintase escenografías, como ésta de arriba en la que hay una calle de La Boca junto al Partenón (más la luna y un buda acostado y algo que parece un edificio de Angkor Bat), Bob Rauschenberg no tenía ni uno (como se dice en Chile) y con su amigo Claes Oldenburg y otros, salían a hacer casting de basura (identificar si algo que ya es como una pasa, un hueso, un cuesco, un fruto seco para la necesidad, la libido, de los otros; puede renacer al inyectarle nuestras propias ganas). Una de esas veces estaba tan pero tan pobre que
-cuenta una leyenda que merecería ser verdadera- al levantarse no tenía más tela ninguna para manchar. Y como la calentura pictorial le resultaba tanta, se puso a hacerlo sobre su cama (abajo).

Tiempo atrás escribí, emocionado que, con un gesto como ese (o como el del futbolista Robbie Fowler, quien tiró intencionalmente fuera un penal que le habían concedido porque sabía que era falso), algunos creadores efectivamente crean y amplian el campo de lo posible, no agregando nuevas formas de infringir dolor, sino nuevas formas de calmarlo, de reírlo (que es como freir el sufrimiento y convertirlo en algo más comestible, nutricio, como la risa o cosas así). Pues bien, el chamán nacido en Port Arthur (Texas) dónde ‘it was very easy to grow up without ever seeing a painting,’ (cosa que -no ver pintura seria alguna- de alguna gran forma le hizo bien), se murió. Como los 10 mil del terremoto de China. Así no más. Sin saber mucho como, como tampoco se qué pasó con ese afiche de esa serigrafía suya tan naranja que Alejandra del Río me regaló y presidió el muro de una de mis camas universitarias.

En la pintura, a la inversa de la vida, si importa que padres haya muchos y poco que mamá pintura sea una sola. Y este Robert -medio turbulento- es, ha sido, será, uno de los míos.


Papucho Pictorialis (in Mem)

Fortuitud

Azulpa

Flechas del tiempo, congestión
Noche con amateur
Saxerdote


Y hete aquí que